domingo, 28 de diciembre de 2008

García-Gasco dice que se protege más los huevos de ciertos animales que a los humanos

El cardenal arremete contra los laboratorios que «se lucran» con «la eliminación de embriones»

Levante-EMV, Valencia
El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, mostró ayer su «sorpresa» por las legislaciones «que protegen más a los animales, incluso a los huevos de ciertas especies, que al ser humano cuando se encuentra en su estado inicial de gestación». El purpurado se refirió en estos términos a través de su carta semanal, dedicada al reciente documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, antigua Inquisición, Dignitas personae. Esa instrucción del Vaticano critica duramente algunos de los últimos avances en biomedicina. El propio Arzobispado presentó públicamente este documento hace unos días, en el que entre otras cosas se condena la fecundación «in vitro».
En la carta publicada ayer, García-Gasco «lamenta el intento burdo que existe en nuestra sociedad de equiparar lo moral o la ética con la legalidad vigente», y asegura: «El ser humano es mucho más que una cosa y su dignidad no puede limitarse ni por los gobiernos, ni por las empresas, ni por los propios hombres».
El cardenal señala que el ser humano «no puede ser propiedad de nadie, ni de sus progenitores ni tampoco de unos laboratorios o empresas que se lucran con servicios que conllevan la eliminación de embriones humanos». A este respecto, advierte de que «los intentos de disfrazar la realidad con eufemismos son frecuentes entre quienes utilizan los embriones humanos como si fuesen cosas, materiales, objetos sin dignidad humana». E insistió en que «el cuerpo de un ser humano, desde los primeros estadios de su existencia, no se puede reducir al conjunto de sus células».
Por ello, recuerda en su carta los «criterios éticos fundamentales» en las intervenciones sobre el embrión humano «que toda persona preocupada por la dignidad humana puede aceptar con coherencia intelectual». En primer lugar, «el respeto incondicionado y moralmente debido al ser humano en su totalidad corporal y espiritual desde el primer momento de su existencia»; y, en segundo lugar, el reconocimiento que se le debe de «los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano a la vida», enumera.
Al término de su carta, García-Gasco dice que el embrión humano «tiene desde el principio la dignidad propia de la persona» y cita como ejemplos de «rectitud y eficacia científica» los trabajos con «células madre de personas adultas, lícitamente obtenidas, o los bancos de cordón umbilical». Y concluye: «la Iglesia proclama la defensa de la dignidad humana sin límites engañosos como el mejor criterio de respeto a cada ser humano».
LEVANTE 28 dic. 2008

sábado, 27 de diciembre de 2008

mensaje enviado por Benedicto XVI a los concentrados en Madrid durante la Jornada de la Familia

Este es el mensaje enviado por Benedicto XVI a los concentrados en Madrid durante la Jornada de la Familia, el 30 de Diciembre de 2007.

“Saludo a los participantes en el Encuentro de las Familias que se está llevando a cabo en este domingo en Madrid, así como a los Señores Cardenales, Obispos y sacerdotes que los acompañan. Al contemplar el misterio del Hijo de Dios que vino al mundo rodeado del afecto de María y de José, invito a las familias cristianas a experimentar la presencia amorosa del Señor en sus vidas. Asimismo, les aliento a que, inspirándose en el amor de Cristo por los hombres, den testimonio ante el mundo de la belleza del amor humano, del matrimonio y la familia. Ésta, fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, constituye el ámbito privilegiado en el que la vida humana es acogida y protegida, desde su inicio hasta su fin natural. Por eso, los padres tienen el derecho y la obligación fundamental de educar a sus hijos, en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana. Vale la pena trabajar por la famiia y el matrimonio, porque vale la pena trabajar por el ser humano, el ser más precioso creado por Dios.



Me dirijo de modo especial a los niños, para que quieran y recen por sus padres y hermanos; a los jóvenes, para que estimulados por el amor de sus padres, sigan con generosidad su propia vocación matrimonial, sacerdotal o religiosa; a los ancianos y enfermos, para que encuentren la ayuda y comprensión necesarias. Y vosotros, queridos esposos, contad siempre con la gracia de Dios, para que vuestro amor sea cada vez más fecundo y fiel. En las manos de María, “que con su sí abrió la puerta de nuestro mundo a Dios” (Enc. Spe Salvi, 49), pongo los frutos de esta celebración. Muchas gracias y Felices Fiestas”.

viernes, 26 de diciembre de 2008

El Cardenal estuvo todo el miércoles en el centro penitenciario de Picassent

“Estoy aquí por la droga, y gracias a usted, y a personas como usted que nos ayudan con Proyecto Hombre tenemos más fácil no volver nunca a prisión”. Con estas palabras un preso de Piscassent mostró al Cardenal de Valencia el sincero agradecimiento por la labor que capellanes y voluntarios católicos realizan entre las rejas y es que la pasada semana los presos del Centro Penitenciario de Picassent rompieron por unas horas la monotonía del día a día en prisión al recibir la visita del cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco.